Es un tipo de narración o relato breve de carácter
ficticio o real, con un argumento fácil de entender y cuyo objetivo
es formativo o lúdico.
De un modo más coloquial, también se habla de
'cuento' para referirse a una mentira, excusa o historia inventada. Del mismo
modo, un 'cuento' es un enredo o chisme.
Características del cuento
Aunque las historias de cuentos son muy
variadas y tocan múltiples temas, comparten ciertas características comunes:
- El cuento tiene una estructura central
vinculada a un protagonista: en los cuentos se
evitan las tramas múltiples, que sí existen en las novelas.
- Las acciones suelen ser ubicadas en tiempo y
espacio desde el inicio: "había una vez
un rey que vivía en un castillo encantado..."
- Es ficticio: si
bien un cuento puede estar basado en hechos reales, su narrativa apunta a
lo fantástico.
- Cada acción desencadena una consecuencia.
- Los personajes principales deben resolver
problemas o superar pruebas
difíciles para poder lograr su objetivo.
- Existe uno o varios personajes clave que son
esenciales para que el
protagonista pueda superar sus pruebas: el hada que ayuda a la princesa,
el animal que indica el camino a seguir, etc.
- Deben ser breves.
- Deberían ser leídos de principio a fin como una estructura única: al ser narraciones breves y con una estructura básica, si se leen por fragmentos se pierde el efecto que la historia debería generar.
Ejemplo
Caperucita roja, en versión de los hermanos Grimm
Había una
vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita
la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja.
Un
día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al
otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, pues
cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí el
lobo.
Caperucita
Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía
que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba
miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las
ardillas...
De
repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.
·
- ¿A
dónde vas, niña? - le preguntó el lobo con su voz ronca.
·
- A casa
de mi Abuelita - le dijo Caperucita.
·
- No está
lejos - pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.
Caperucita
puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores: - El lobo se ha ido
-pensó-, no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando
le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.
Mientras
tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la
anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un cazador que pasaba por
allí había observado la llegada del lobo.
El lobo
devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la
cama y cerró los ojos. No tuvo que esperar mucho, pues Caperucita Roja llegó
enseguida, toda contenta. La niña se acercó a la cama y vio que su abuela
estaba muy cambiada.
·
-
Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!
·
- Son
para verte mejor - dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.
·
-
Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!
·
- Son
para oírte mejor - siguió diciendo el lobo.
·
-
Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!
·
- Son
para... ¡comerte mejoooor! - y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó
sobre la niñita y la devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita.
Mientras
tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas
intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la
casa de la Abuelita. Pidió ayuda a un serrador y los dos juntos llegaron
al lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama,
dormido de tan harto que estaba.
El
cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y
Caperucita estaban allí, ¡vivas!
Para
castigar al lobo malo, el cazador le llenó el vientre de piedras y luego lo
volvió a cerrar. Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió
muchísima sed y se dirigió a un estanque próximo para beber. Como las piedras
pesaban mucho, cayó en el estanque de cabeza y se ahogó.
En cuanto
a Caperucita y su abuela, no sufrieron más que un gran susto, pero
Caperucita Roja había aprendido la lección. Prometió a su Abuelita no hablar
con ningún desconocido que se encontrara en el camino. De ahora en adelante,
seguiría las juiciosas recomendaciones de su Abuelita y de su Mamá.
VIDEO DEL CUENTO:
BIBLIOGRAFÍA:
"Cuento". En: Significados.com.
Disponible en: https://www.significados.com/cuento/



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